HONDURAS ANTE LA NUEVA ECONOMÍA DIGITAL: LA COMPETITIVIDAD DEPENDE DE LA INFRAESTRUCTURA QUE LA SOSTIENE
Liberty Networks plantea que el siguiente salto del país no estará solo en adoptar más tecnología, sino en lograr que la conectividad, la nube, los datos, la ciberseguridad y la operación continua funcionen como un solo sistema, con la resiliencia necesaria para evitar que una falla detenga el negocio o los servicios esenciales.
Tegucigalpa, 22 de septiembre de 2026 - Honduras ya participa en la economía digital. La pregunta ahora es si cuenta con los cimientos suficientes para competir en una etapa en la que las empresas, las instituciones y los servicios esenciales dependen de plataformas digitales que no pueden detenerse. Al cierre de 2025, cerca de 8 millones de personas utilizaban internet, equivalente al 72,4% de la población, según DataReportal / Kepios, Digital 2026: Honduras. El avance ha sido importante, pero la siguiente etapa exige convertir ese nivel de adopción en una mayor productividad, innovación y capacidad para sostener las operaciones que ya dependen de la tecnología.
Las mediciones internacionales apuntan en la misma dirección. Honduras ocupa la posición 108 de 127 economías en el Network Readiness Index 2025 y la posición 17 de 19 países en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025 de la CEPAL y el CENIA, dentro del grupo de “exploradores”, con 27,39 puntos. El reto es convertir la adopción digital en productividad, confianza y capacidad de competir.
“Honduras ya dio pasos importantes para ampliar el acceso y acelerar la adopción digital. La siguiente etapa consiste en lograr que esa base se traduzca en continuidad, productividad y mejores servicios. Hoy una interrupción tecnológica puede detener pagos, ventas, logística, atención al cliente y servicios esenciales al mismo tiempo. Por eso, la resiliencia debe diseñarse antes de que ocurra la falla”, afirmó Juan Barahona, Country Manager de Liberty Networks Honduras.
Para las organizaciones, uno de los retos menos visibles es la fragmentación. Una empresa puede tener la conectividad con un proveedor, la nube con otro, la ciberseguridad con un tercero, el centro de datos con un cuarto y una alternativa satelital con un quinto. Mientras todo funciona, el modelo puede operar sin problemas. La diferencia se ve cuando algo falla: cinco contratos, cinco acuerdos de servicio y cinco mesas de soporte pueden convertir una incidencia técnica en un problema de coordinación, justo cuando cada minuto cuenta.
Por eso, más que acumular tecnologías, la nueva economía digital está empujando a las empresas y a las instituciones hacia arquitecturas integradas y hacia un solo interlocutor capaz de entender cómo se relacionan la red, el cómputo, la nube, la seguridad y la operación. No se trata de reducir las opciones, sino de reducir los puntos de fricción cuando la continuidad está en juego.
En esa lógica se inserta la estrategia de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) de Liberty Networks. La compañía combina la infraestructura propia con las tecnologías y las plataformas globales según las necesidades de cada organización, incluyendo capacidades de inteligencia artificial (IA). El objetivo no es sumar productos, sino lograr que la red, la nube, la seguridad, el cómputo y la operación respondan de forma coordinada cuando la continuidad está en juego.
Ese modelo se apoya en fabricantes y plataformas globales, tales como AWS, Cisco, Fortinet, Hitachi, HPE, IBM, Microsoft, Oracle, Red Hat, entre otros, para combinar tecnologías según las necesidades de cada organización, sin depender de un único fabricante. A esa capacidad de integración se suman activos propios de Liberty Networks, como su red regional de centros de datos, entre los que se destaca el de Tocancipá, en Colombia, el cual cuenta con certificación Tier IV, disponibilidad de 99.995%, 2.5 MW de capacidad y energía redundante, además de servicios gestionados y operación continua para sostener entornos críticos.
“La economía digital no funciona por piezas independientes. La IA necesita datos, los datos requieren capacidad de cómputo y la nube depende de la conectividad y de la seguridad. El verdadero valor aparece cuando estas capas trabajan juntas y pueden mantener la operación incluso cuando una de ellas enfrenta una contingencia”, señaló Juan David Correa, director de Tecnología de la Información y las Comunicaciones (TIC) de Liberty Networks.
Esa integración necesita una base capaz de sostener las cargas críticas. Liberty Networks opera nueve centros de datos regionales con certificaciones Tier III y Tier IV, lo que permite respaldar la información, distribuir las cargas y diseñar esquemas de continuidad entre distintas ubicaciones. Para una organización hondureña, el beneficio está en contar con alternativas para mantener disponibles los datos y las aplicaciones sin depender de un único sitio físico.
La posición de Honduras dentro de la red regional representa además una ventaja para el país. Su importancia como punto de interconexión se refleja en una conectividad que Liberty Networks ha priorizado y modernizado durante más de dos décadas, con tres puntos de amarre de cable submarino de fibra óptica en Puerto Cortés y Trujillo, la mayor cantidad de Centroamérica dentro de la red de la compañía. Puerto Cortés es también uno de los tres puntos de aterrizaje de MAYA-1.2, un sistema mejorado y reconfigurado, único en su género, que duplica la capacidad de MAYA-1 y refuerza la resiliencia internacional. Más que un dato de infraestructura, esa base amplía las rutas disponibles para una economía que depende cada vez más de servicios digitales que no pueden detenerse.
La ciberseguridad refuerza esa necesidad. FortiGuard Labs reportó que las víctimas confirmadas de ransomware a nivel mundial crecieron 389% durante 2025 y que las nuevas vulnerabilidades pueden comenzar a explotarse en cuestión de 24 a 48 horas. Proteger la operación ya no significa instalar una herramienta puntual, sino mantener la vigilancia y la capacidad de respuesta de forma permanente.
Honduras ya demostró que puede acelerar la adopción digital. La próxima ventaja competitiva no se medirá por cuántas tecnologías compren sus empresas o instituciones, sino por cuántas puedan mantener funcionando al mismo tiempo, incluso cuando algo falle. En una economía donde una interrupción puede detener pagos, ventas, atención, logística o servicios públicos en segundos, la infraestructura deja de ser soporte y se convierte en competitividad.
La oportunidad es transformar esa base digital en productividad, innovación y mejores servicios para más sectores y regiones. Cuando la conectividad, el cómputo, la nube, la seguridad y la operación funcionan bajo una misma visión, estar conectado deja de ser el objetivo final y se convierte en una plataforma para competir y crecer. La próxima década digital no se definirá por cuánta tecnología compre Honduras, sino por cuánto desarrollo sea capaz de generar y sostener.
SOBRE LIBERTY NETWORKS
Liberty Networks, parte de Liberty Latin America, es un proveedor líder de infraestructura y conectividad empresarial en América Latina y el Caribe, que conecta más de 30 países con cerca de 55.000 kilómetros de sistemas de cable submarino y fibra óptica terrestre. La empresa opera varios de los sistemas submarinos más importantes de la región, incluidos ARCOS-1, CFX, ECFS, PCCS, y MAYA-1.2, junto con iniciativas de gran relevancia como MANTA, un nuevo sistema submarino panregional de alta capacidad para el Caribe y América Latina.
En Liberty Networks, nos asociamos con empresas, operadores y comunidades empresariales, aprovechando nuestra amplia infraestructura de red, portafolio de soluciones de próxima generación y red de centros de datos para proporcionar una base sólida que permita el éxito empresarial en toda la región.
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